El pasado domingo, día seis de septiembre y con motivo de la festividad de nuestra señora de guía en Llanes, entre los actos culturales del bando, estaba prevista una representación teatral. Pero en Llanes no hay teatro, ni cine, ni un recinto adecuado para albergar al gran número de personas que querían ver esta pieza teatral representada por amateurs llaniscos. Así pues, se pensó que en mejor sitio sería el antiquísimo casino de Llanes. Este tiene un salón de actos muy pequeño, sin aire acondicionado, con un bochorno impresionante y un calor digno de la época en Llanes,. El local tiene capacidad para unas 100 personas pero empezaron a llegar espectadores y gente y gente, hay que tener en cuenta que era gratuito, cada vez sacaban más sillas y sillas hasta llegar a 130 personas. Se ocuparon todos los espacios de evacuación todos esos que tienen que estar expeditos para una posible urgencia médica. Y ahí, estuvimos con un calor inusitado, aguantando el sudor en todo nuestro cuerpo hasta que terminó la representación que tengo que decir que sus actores, a pesar de no ser profesionales, estuvieron impecables. Lástima que a la salida, la gente quisiera verse en la calle cuanto antes, no abrieron las doble puertas y la avalancha me empujó hasta una caída en el suelo. Cuatro escaleras que me hicieron volar hasta aterrizar en el suelo, con la pierna izquierda, el brazo izquierdo, la muñeca el costado, etcétera, etcétera, etcétera. Sé de personas que debido a la hacinamiento interior resultaron contagiadas de distintos virus: bronconeumonías, catarros, gripes y demás infecciones. Es una pena y al mismo tiempo una vergüenza que una villa como Llanes, con una capacidad para el turismo impresionante, con una belleza más impresionante todavía no tenga un local para ese tipo de actos culturales. Por eso digo que no todo vale, estamos en el siglo 21, las construcciones en Llanes se multiplican pero el consistorio municipal parece tener olvidado su decimonónico casino. No hacen nada para arreglarlo, se están cayendo las marquesinas, la pintura, en fin todo. Como dije, no hay aire acondicionado, está lleno de barreras arquitectónicas, escaleras por todos los lados y todo esto en un edificio histórico en el centro de la villa. Una pena...
Quizás, esta maravillosa villa del oriente asturiano, cuyos atardeceres
nos dejan boquiabiertos , con unas playas
maravillosas y unas sendas llenas de árboles autóctonos, quizás repito, solo es espectáculo de la Naturaleza sea el que nos tiene que importar. Quizás, hablar con sus gentes, siempre amables, sea la mejor receta para
ocupar nuestro tiempo.